Las montañas más famosas en Islandia

Uno de los elementos más característicos de Islandia es su accidentada orografía, con infinidad de glaciares, volcanes e inmensos valles volcánicos. Entre sus relieves montañosos más conocidos destaca Hvannadalshnjúkur, sobre el glaciar Vatnajökull, la montaña más alta del país. Algunas cumbres se pueden apreciar desde la propia capital, como Keilir (con forma de cono), situada en la península de Reykjanes, y otras se encuentran en la otra punta de la isla.

Si quieres ser un experto en cumbres islandesas, no te pierdas nuestro resumen… lo difícil es saber pronunciar sus nombres:

Landmannalaugar

Landmannalaugar se trata de un conjunto montañoso situado al sur del país, que se caracteriza por la diversidad tonal de sus tierras, que varían desde el rojo, el amarillo, naranja, blanco, negro, azul, verde e incluso el morado.

 

Landmannalaugar

Acceder a este macizo montañoso es un poco complejo, ya que necesitarás un 4×4 o puedes contratar diferentes excursiones visitar sus laderas en superjeep. Además, desde Landmannalaugar comienza la ruta de senderismo más popular de Islandia, Laugavegurinn.

Landmannalaugar trekking

Brunnhorn

Los islandeses conocen a Brunnhorn como la montaña “Batman”, ya sus tres picos tienen forma de murciélago. Situada al este de Islandia, podemos llegar a ella conduciendo a lo largo de la carretera de circunvalación número 1, hacia el este de Höfn, cuando nos encontremos en el fiordo de Papafjörður. Es accesible para todo tipo de coche.

Brunnhorn

Skjaldbreiður

Su nombre significa “Gran escudo”, debido a su peculiar forma redondeada.  Muchas colinas o montañas en Islandia poseen esta atípica silueta de forma natural, otro ejemplo es la montaña Baula.

Skjaldbreiður

Podemos visitsar Skjaldbreiður desde Þingvellir, en el Círculo Dorado, aunque necesitaremos un coche 4×4 para ello, ya que se accede a través de pistas montañosas.

Blátindur

Situada en las Islas Westman, dominando el valle Herjolfsdalur, donde cada verano tiene lugar uno de los festivales más grande de Islandia, el Þjóðhátíð í Eyjum. Una de sus laderas está cubierta de hierba desde la base a la cima, mientras que la otra es un acantilado ideal para el asentamiento de aves. Debido a su posición estratégica, Blátindur se eleva majestuosa sobre el valle.

Blátindur

Para visitar las Islas Westman, podemos volar desde Reykiavík o desde el puerto Landeyjahöfn (en el sur de Islandia) o coger un ferry desde ese mismo puerto.

 Kirkjufell

Una de las montañas más curiosas de Islandia, debido a su perfecta forma de cono. Se encuentra en la península de Snæfellsnes, muy cerca de Snæfellsjökull, a las afueras de la pequeña ciudad de Grundarfjörður (a unas 2 horas y media en coche desde Reykiavík).

Kirkjufell

Hvítserkur

Aunque no se trata de un macizo montañoso propiamente dicho, son las rocas más concidas y divertidas de la isla. Situadas en el noreste de Islandia, al borde de la península Vatnsnes, en la parte occidental de la bahía Húnaflói. A unos 15 metros desde la playa y con una altura de 15 metros sobre el nivel del mar, Hvítserkur es una joya escondida de la naturaleza. Algunos dicen que se parece un rinoceronte bebiendo agua, aunque según cuentan las leyendas, se trata  de un troll convertido en piedra por los rayos del sol.

Hvítserkur

Para llegar a ella, debemos conducir durante más de 3 horas y media desde Reykiavík, en dirección norte por la circunvalación número 1. Una vez pasado Hvammstangi y antes de llegar a Blönduós, tendrás que coger un desvío a la izquierda en la carretera número 716 y luego la 711, que conduce hasta el mar donde se encuentra esta formación rocosa.

Hornbjarg

No podíamos hacer nuestro repaso de las mejores montañas de Islandia sin mencionar Hornbjarg, una de las formaciones rocosas más remotas y difíciles de acceder de la isla. Situada en el extremo norte de los Westfjords, en Hornstrandir, una zona prácticamente deshabitada desde la década de los ‘50.

Hornbjarg

Además de sus hermosos paisajes, la lejanía y tranquilidad convierten a Hornbjarg en un lugar perfecto para la observación de aves, e incluso de otras especies como el zorro ártico. No hay carreteras hasta Hornstrandir, podemos ir en barco desde Ísafjörður o Bolungarvík, y desde allí realizar una ruta senderista.