Cría cuervos y… no te sacarán los ojos (Al menos en Islandia)

Cuando hablamos de animales islandeses todos pensamos en frailecillos, renos, las ballenas de Húsavík, caballos y demás fauna típica de Islandia. Pero a pocos se nos viene a la cabeza la imagen de un cuervo. Pues bien, el Corvus Corax es uno de los animales más típicos y más presente en el folklore islandés.

Si lo pensáis bien, todos hemos visto “cuervos” por Islandia ¿O acaso no habéis seguido con entusiasmo los pasos de John Snow y sus hermanos de la Guardia de la Noche en sus aventuras más allá de El Muro? 😉

Guardia de la Noche

 

Pero vamos a lo “serio”… Los islandeses distinguen dos razas de cuervos: la Krummi, algo más grande de lo normal y más fácil de avistar en zonas habitadas; y la Hrafn, asociada a un nombre masculino muy popular en la época de esplendor de los vikingos, que es en realidad el Cuervo Común, que suele habitar en zonas rurales.

hrafn

 

En Islandia estas aves están muy acostumbradas a la presencia y el contacto con los humanos, por lo que no son ni huidizos ni agresivos. Tanto es así, que incluso algunos islandeses, sobre todo en el campo, tienen cuervos como mascota. Así que, ese dicho tan castellano de “Cría cuervos y te sacarán los ojos” no les hace mucha gracia…

El cuervo está tan presente en la cultura islandesa que “Krummavísur” o la “Canción de los Cuervos”, es una de las canciones tradicionales más populares

En ella se cuenta que una bandada de cuervos, en un invierno especialmente frío, están muertos de hambre. Hasta que uno de ellos encuentra un cordero muerto junto a una valla y avisa a sus compañeros para que se unan al festín.