Fin de año en Islandia, fin de año en Reykjavík

Fin de año en Reykjavík

Siempre que se acerca el final de año planeamos reuniones, celebraciones y eventos para despedirle. Nos gusten o no nos gusten las fiestas navideñas, son unos días para los que muchos reservamos fechas de vacaciones. Este año queremos invitaros a nuestro viaje de “Fin de Año en Reykjavík” y celebrar en la capital de Islandia la noche vieja.

Fin de año en Reykjavík

Por muchos motivos la isla de hielo y fuego ha estado de moda este año 2016 y se ha convertido, una vez más, en uno de los destinos con mayor crecimiento en el número de visitantes, acercándose a los 2 millones de turistas, lo que significa multiplicar por cinco su población.

Hay muchas razones por las que visitar Islandia en cualquier época del año, pero su capital es probablemente uno de los activos más importantes durante la época invernal. Su extensa oferta cultural, Reykjavík fue proclamada por la UNESCO como ciudad de la literatura, unida, entre otras muchas cosas, al atractivo de sus calles, la hospitalidad de sus habitantes y la vida nocturna, que aunque no es muy conocida, es inolvidable, la convierten en uno de los destinos prioritarios para los viajeros.

Fuegos artificiales en Reykjavík
En Noche Vieja los fuegos artificiales inundan toda la ciudad desde la caída del sol y se extienden por numerosos puntos, ya que en Islandia está permitido que cualquier habitante pueda lanzarlos y en muchos casos las familias y grupos de amigos se reúnen y compiten por conseguir el premio a los más llamativos o ruidosos. Hay dos lugares estratégicos desde donde divisarlos y desde los que incluso se pueden ver algunas localidades cercanas. Uno de ellos es la colina de Öskjuhlíð y otro muy especial en Kópavogur donde en Víghóll se acumulan un gran número de visitantes.

Otra de las costumbres más extendidas entre los islandeses en fin de año son las hogueras. Principalmente hay nueve barrios en Reykjavík donde podremos observarlas, encendiendo algunas de ellas sobre las ocho y media de la noche. La más recomendable es la que se realiza en la localidad de Seltjarnarnes, cercana a Reykjavík, donde en su conocida iglesia de Seltjarnarnesskirkja invitan a los visitantes a chocolate caliente, pasteles y café.

Fiesta en las calles de Reykjavík

Una vez cumplido el ritual de final de año, comienza una actividad frenética en numerosos restaurantes y discotecas de la ciudad, aportando el toque festivo a una inolvidable estancia.

No deberíamos volver a nuestra rutina diaria sin haber disfrutado de los atractivos naturales de los que podemos deleitarnos en un viaje de escasas dos horas desde la capital. Disfrutar de las auroras boreales en un barco, bañarnos en alguna de las numerosas piscinas geotermales, darnos un paseo por la costa sur, recorrer el circulo de oro o acercarnos a la península de Snaefellsness, son algunas de las actividades con las que podemos completar nuestro viaje y que lo harán perecedero en nuestra memoria para siempre.

Cuatro días en Islandia y en Noche Vieja son la mejor forma de despedir un año y afrontar el siguiente con el recuerdo de toda una experiencia viajera.

Fin de año en Reykjavík

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